Emociones

¿Por qué el día de hoy es un buen día?

 

No importa tu situación actual, ni tus problemas, ni que no creas en los discursos de motivación. Los hechos son los hechos, y el día de hoy va a ser un buen día porque:

1. Estás un paso más cerca de la meta. ¿Qué es lo que deseas? ¿Bajar de peso? ¿Vestir mejor? ¿Ser más apreciado? ¿Un mejor empleo? ¿Un coche? La buena noticia es que cada una de las siguientes 24 horas son oportunidades para que des el primer paso hacia ese punto. Todo está en reconocer que tienes que darlo.

2. Todo en pequeñas dosis es más fácil. ¿Te agobia tu jornada laboral? ¿Las tareas domésticas? Haz pausas: divide tus quehaceres en periodos de dos o tres horas, y date una recompensa, por pequeña que sea: sal al aire libre, come un pastelillo, llama por teléfono. Saber organizar tu tiempo es más importante que pagar las facturas.

3. Nunca es tan malo como crees. Sí, todos odiamos al que nos dice “Podría ser peor” cuando le hablamos de nuestros problemas. Pero es cierto que las cosas, pasado un momento, nunca son tan malas como creíamos. La certidumbre es mejor que la imaginación: saber en dónde estás es el primer paso para salir de ahí.

4. Todo lo malo tiene un pago. La rutina nos hace olvidarlo, pero cada sinsabor tiene un pago justo: el trabajo nos da un salario; los hijos ruidosos, alegrías; el duro estudio, herramientas; el ahorro, recursos. Nunca hay que dejar de ver que la luz al final del túnel.