Ciencias ocultas

Técnica de meditación: controla tu respiración

La respitacion y meditación

Cuando llevas a cabo casi cualquier ejercicio de meditación uno de los factores más importantes es controlar muy bien la respiración para conseguir una relajación total. Te ofrecemos una técnica basada en este control que además te ayudará para otras técnicas futuras.

La respiración y su control es una de las cosas que más hay que controlar cuando llevamos a cabo cualquier ejercicio de meditación; y es que si no logramos controlar esta nos será muy difícil relajarnos lo suficiente como para entrar en un estado en el que podamos meditar, tener la mente en blanco y, en definitva, relajarnos. Por eso existen técnicas básicas para meditar controlando la respiración que podrás usar en otro tipo de técnicas más avanzadas a las que se pasa una vez se controle totalmente este aspecto.

Lo primero que debemos de hacer para comenzar con esta técnica de meditación basada en el control de la respiración es, una vez sentados y relajados, recorrer nuestro propio cuerpo mientras sentimos cada parte de nosotros mismos y decimos a cada una de esas partes que se relaje. Tras unos cinco minutos o algo más si acabas de empezar, comenzaremos a estudiar nuestra respiración, intentando capatar todas las sensaciones que nos transmitan el pecho, el diafragma y la nariz.

Así deberemos observar y ser conscientes de todo el proceso respiratorio, desde el principio hasta el final y según va pasando por cada órgano. Debemos contar cada inhalación y cada exhalación y no dejar de pensar en ningún momento en cómo realizamos esta respiración. Una vez llevemos algún tiempo contando, simplemente deberemos fijar nuestra atención en nuestras fosas nasales, siendo conscientes del proceso y enfocándonos en la sensación de cómo el aire pasa por nuestra nariz. De esta manera pasaremos por las distintas fases hasta que lleguemos a ese control total de la respiración.