Rituales y Hechizos

La superstición nos hace mejores

La superstición nos hace mejores

¿Las supersticiones pueden beneficiarnos para ser mejores en nuestros empleos? Si las sabemos aprovechar como un aliciente, sin duda que sí. A pesar de que tenemos una idea de la superstición (desde el miedo al número 13 hasta la aversión dejar sombreros sobre una cama), como acciones y actitudes que nos inmovilizan y nos impiden progresar, lo cierto es que estas creencias se pueden convertir en alicientes para lograr objetivos.

Un ejemplo a ese respecto lo tenemos en Michael Jordan: mientras era jugador de los Bulls siempre llevo, bajo el uniforme del equipo, los pantaloncillos de su días de jugador colegial, pues asumía que eran un atractor de buena suerte. Para Jordan los seis campeonatos en la NBA son prueba total de que el amuleto funcionaba.

En términos psicológicos, el amuleto es algo ridículo, pero también puede ser un objeto que nos ayude a vencer limitaciones y temores si creemos que nos ofrecerá el respaldo de la buena suerte.

Lo cierto es que las supersticiones funcionan más positiva que negativamente: al alterar nuestro comportamiento, mejoran nuestro rendimiento y nos permiten alcanzar objetivos concretos.

La superstición es la creencia que atribuye propiedades mágicas a un objeto o fenómeno, en contra del pensamiento racional. La idea central de esta creencia es que el Universo nos observa y cambia los acontecimientos según nos comportemos.

Al creer en la superstición, también creemos en la magia y en lo imposible, con lo que cremos que  la presencia de un objeto (como los pantaloncillos de Jordan) o de un comportamiento (evitar el cruce con un gato negro) nos beneficiará. Y esa idea puede llevarnos a mejorar en el trabajo, el estudio y la vida personal.

La superstición nos convence de que tenemos control sobre nuestras vidas. ¿Qué hay de malo en ello?