Emociones

Si se ríen de ti, calma: podrías ganar el Nobel

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Si te pasa que, de manera sostenida, a la gente le provocan risa tus razonamientos, y creen que algunos de tu descubrimientos sobre cualquier materia son, por lo menos, absurdos, es hora de qu te tomes las cosas con calma: no eres el único al que le pasa, aun cuando la razón te asista. La buena noticia es que si te empeñas y profundizas en sus pasiones y esfuerzos el reconocimiento de tu verdad llegará, tarde o temprano.

Es el caso de el ganador del Nobel de Química de este año, que pasó de ser el centro de las burlas de sus colegas a recibir el máximo galardón que se otorga dentro del mundo científico. Lo más curioso de la historia de Daniel Shechtman es que el descubrimiento que le ganó el premio fue el mismo que le costó su trabajo.

Daniel Shechtman es un químico israelí de 70 años del Instituto Technion (Haifa), quien emigró a trabajar en los Estados Unidos. En la década de los ochentas observó que no siempre la formación regular era la regla para la formación de cristales sólidos, como hasta entonces se creía. Comprobó que la disposición de los átomos en una aleación metálica formaba diseños irregulares muy parecidos a los mosaicos árabes. Shechtman llamó a esta forma de la materia “cuasicristales”.

El descubrimiento y la tesi de Shechtman, que rompían con la sabiduría convencional científica de aquel entonces, no tardaron en ser tildados de ridículos. En su momento, el decano de la química norteamericana, Linus Pauling, ganador del Nobel en dos ocasiones, dijo al respecto: No existen los cuasicristales: sólo los cuasicientíficos.

En su momento, los logros de la investigación de Shechtman fueron vistos como “un error de medición”.

A pesar de que Daniel Shechtman demostró los principios de su descubrimiento, al comprobar que los átomos en su cuasicristal producían paquetes en diseños irrepetibles, se vio obligado a dejar su puesto de investigación en los Estados Unidos.

Pasaron casi tres décadas para que los colegas de Schetman reconsideraran sus concepciones sobre la materia. Al final, se ha demostrado que estos mosaicos aperiódicos tienen un valor incalculable para comprender la consistencia de la materia a niveles atómicos.

Esta semana, la Academia Real de Ciencias de Suecia ha concedido a Daniel Shechtman el Premio Nobel de Química.

Ahí tienes un buen motivo para perseverar cuando todas las voces insisten en que te has equivocado.