Emociones

Se más feliz: consume menos

girl with buying

Es un hecho que nos movemos en la vida creando las oportunidades de nuestra propia felicidad. Y también sembramos las semillas de nuestra propia infelicidad. Una de las semillas que con más frecuencia dejamos en nuestro camino es la que nos produce aquello que poseemos… Los objetos que consumimos, sí, son fuentes de estrés y tensiones: por su costo, por el miedo a perderlos, por la comparación que hacemos entre ellos y los que otros poseen… La conclusión a este respecto se vuelve casi obvia:

Para ser más feliz, consume menos

Consumir menos, elimina preocupaciones. ¿Cuántas veces a la semana las noticias acerca de un robo te hacen pensar y temer por tu propia seguridad debido a las cosas que posees? Brindas una mayor atención a tus posesiones que al bienestar de tu persona, que al final de cuentas es el verdadero capital que posees.

Consumir menos te evita preocuparte por la moda. ¿Cuántas veces has comprado cosas que no necesitas por el mero hecho de que están en el mercado? Ir a la moda implica un paso por adelante del tiempo y de los demás. Si eliminas la ridícula obsesión de estar al día, puedes estar seguro de que desarrollarás un estilo propio en el vestir y en tu modo de vida.

Consume menos y serás más interesante. El consumo no sólo nos ata a los objetos, sino a lo que los rodea: su marketing nos posee, y nos hace referirnos en las conversaciones acerca de ese o aquel nuevo modelo y sus bondades. Somos anuncios parlantes y móviles. ¿Quieres seguir así?