Emociones

Reconoce tus patrones de conducta

No importa cuáles sean nuestros problemas: podemos asumir que provienen de patrones de conducta. La tarea de un tarapista es reconocer esos patrones, y ayudarnos a corregirlo o a utilizarlos en beneficio de nuestra felicidad. ¿Necesitamos necesariamente de un profesional para hacerlo? No: reconocer esos patrones es una tarea que debería correr por nuestra cuenta.

Reconocer los patrones de conducta negativos que nos afectan es la primer tarea de un terapista, y es una de las estrategias más efectivas para saber si podemos resolver un problema por nosotros mismos o si requerimos de ayuda.

¿Qué es un patrón? La experiencia nos hace asociar eventos y hechos similares para comprender al mundo. Tenemos la tendencia natural a ver patrones en todas partes, incluso en donde no existen. Nos es más sencillo verlos en lo exterior que en nosotros mismos. Los terapeutas están capacitados para reconocerlos, y estas son algunas de las estrategias para que tú reconozcas algunos de tus patrones de conducta.

Vemos los patrones de la misma manera que leemos o interpretamos una palabras mal escrita o mal pronunciada. Por ejemplo: al ver la palabra “palbra”, nuestro cerebro la lee correctamente: p-a-l-a-b-r-a, basado en su contexto y en los significados que almacenamos.

Este reordenamiento de factores mal ubicados ocurre en todas las esferas de nuestra vida.

En los hechos de la vida, cuando vemos una sucesión de situaciones, y sentimos que algo falta, lo añadimos, y actuamos. Eso es un patrón de conducta.

Por ejemplo, si te sientes ansioso en situaciones donde se te cuestiona tu autoridad frente a tus hijos, la presencia de una persona que te podría cuestionar, te pone ansioso, aunque no diga o haga nada. Ves el elemento, reaccionas en consecuencia.

¿Qué es lo que te pone en estados de ansiedad?