Emociones

Razones para no intentar ser feliz: el trabajo duro

Cuando se define a las características esenciales de una persona feliz, es habitual enumerar que se trata de “un trabajador esforzado”. Alguien que se esfuerza a fondo por cumplir con las empresas o aquellos que le pagan por un servicio.

En una época en que el trabajo es más bien un don evanescente, en el que se nos obliga a creer que el empleo es un regalo que nos ofrecen las corporaciones, y no un fruto de nuestro esfuerzo, experiencia y preparación.

Con un mercado laboral en destrucción y un adelgazamiento de los derechos laborales (estamos por tener que trabajar más de 35 años para poder recibir una pensión completa después de los 67 años), ¿no es hora de dejar de ver al trabajo como un paraíso?

Es hora de dejar de ver a los parados como personas que se buscan su infelicidad por perezosas. Probablemente no tienen trabajo no por apáticos, sino porque no lo encuentran…

Fuente | Penelope Trunck

Imagen | Universia