Rituales y Hechizos

Qué significa la Noche de San Juan

Big fire

Nos acercamos a la Noche de San Juan, 23 de junio, una noche cargada de rituales y celebraciones en torno al fuego. Es una fiesta asociada a la llegada del solsticio de verano (para los que vivimos en el hemisferio norte, porque los que viven por debajo del ecuador están en el solsticio de invierno). Concretamente es el 21 de junio cuando el sol brilla más horas, el día más largo del año, es la Iglesia quién adaptó y asoció la festividad del solsticio de verano a la festividad de San Juan.

Veamos brevemente de dónde viene esta costumbre tan típica de encender hogueras. Desde que la humanidad existe, se ha festejado este momento en el que el sol está en su máximo esplendor y dura más horas brillando en el cielo. En la antigüedad  creían que a partir de ese día el sol iba perdiendo su poder y ya no volvería más a salir con toda su fuerza. Por esto, mediante todo tipo de ritos y fogatas intentaban simbolizar la fuerza del sol y ayudarlo a recobrar todo su poder. O sea, para “dar más fuerza” al sol, se encendían fuegos en lo alto de las montañas, en mitad de las calles, delante de las casas y a las orillas de los riachuelos. Y se hacían procesiones portando  antorchas encendidas e incluso se lanzaban ruedas ardiendo montañas abajo y a lo largo de los campos.

En la actualidad, es en la víspera de San Juan  (la noche del 23 de junio) cuando se encienden hogueras y se celebran diferentes y variados rituales, siempre eso sí, teniendo al fuego como protagonista y glorificando su poder. Por ejemplo, uno de los rituales más populares es uno que utiliza la magia de las velas para conseguir que se hagan realidad los deseos y que “la luz triunfe sobre las tinieblas” (ya veremos en próximos artículos el ritual completo dedicado a la fuerza de la luz del Sol).

También se suele asociar esta festividad al amor, pues hay otra serie de rituales destinados a conseguir pareja o para conservar la que se tiene. De hecho la palabra “verbena” viene de una antigua costumbre en la que jóvenes solteras iban a recoger verbena en la noche de San Juan, con el fin de conseguir el amor del hombre deseado.

Y para acabar con esta presentación algo genérica que os estoy dando sobre la mágica noche del 23 de junio, comentar que también es una festividad asociada a otro elemento: el agua. No solemos darle tanta importancia, pero existen también rituales según los cuales, es beneficioso meterse en el mar, puesto que al entrar en el agua, estando entre sus olas se obtiene fortaleza.