Ciencias ocultas

Practicar la ouija con respeto

spiritualistic seance by candlelight close-up

Un tema inquietante sin duda, la comunicación con los espíritus a través del tablero de ouija (también lo escribimos güija, según recomendación de la RAE).

Es curioso, pero la palabra ouija parece ser que viene de la mezcla en dos idiomas distintos de la afirmación “sí”: en francés, “oui” y en alemán,” ja”, como dando a entender una rotunda afirmación.

 ¿Se trata sólo de un juego? Hay que tener en cuenta la gran cantidad de leyendas que envuelven al  tablero ouija, muchas de ellas terroríficas incluso. Y digo si se trata de un juego porque los expertos recomiendan que cuando se acuda a una sesión de ouija, nuestro ánimo tiene que ser tranquilo. Ni mucho menos significa que lo tomemos a broma, sencillamente que no hay que dejarse llevar con fe ciega por los mensajes que puedan salir del tablero ni acudir con miedo, angustia o ideas preconcebidas. Y por supuesto hay que tener respeto. Si no, puede ocurrir que se creen miedos psicológicos, y esto es lo peligroso.  Pues creamos o no en espíritus, fuerzas del más allá y almas que se comunican con los vivos a través de la ouija, muchas veces el peligro más grande es lo que nuestras mentes pueden provocar.

A esto hay que añadir que muchas veces se eligen escenarios que no ayudan para nada a que se mantenga un estado de ánimo de seguridad y confianza, me refiero a cuando se practica la ouija en cementerios, casas abandonadas, y demás lugares tétricos. Se debería practicar siempre en lugares tranquilos que inviten a la relajación mental.

El tablero se compone de números (del 0 al 9), de las letras del alfabeto y, en un lugar destacado, las palabras “si” y “no”. Como guía se utiliza algún objeto que pueda desplazarse por el tablero  para indicar las palabras, normalmente se usa un vaso, pero puede ser una arandela o una tablilla que acabe en punta (una planchette).

Lo que está claro, es que siempre que se practique la ouija debería formar parte del grupo, un experto, alguien con experiencia en este tipo de contacto con los espíritus.

Por supuesto quisiera acabar este artículo comentando que la iglesia es contraria a esta práctica, tal como lo es en cuanto a cualquier otra práctica que tenga que ver con adivinación, hechicería y espíritus (sean buenos o malos). Ya que suponen una búsqueda de protección y comunicación con poderes ocultos que no tienen en cuenta a Dios, faltándole de esta manera al respeto.

Y otra puntualización es que no olvidemos que también en este tema hay que ir con cuidado con los fraudes, muchas veces es uno de los participantes el que mueve (consciente o inconscientemente) la tablilla.