Rituales y Hechizos

No hagas propósitos de Año Nuevo: no sirven de nada

La idea de estas fiestas es que nos permiten un acercamiento con la familia y los afectos que nos impele a la reflexión, y a realizar listas donde señalamos aquellos aspectos de nuestra vida que deberían mejorar: desde bajar de peso hasta mejorar nuestra relación, pasando por retomar los estudios o viajar a extranjero.

Este año te invitamos a que no hagas esa lista de buenas intenciones por qué no sirve de nada.

La verdad es que las reflexiones y los buenos deseos están sobrevalorados, y no sirven de nada si no se convierten en acciones, en hechos, en logros. En lugar de una lista, las reflexiones sobre nuestra situación deberían conducirnos a acciones concretas, y estas no deberían comenzar en un momento determinado en el futuro, después del Año Nuevo… sino ahora mismo.

El Año Nuevo, si somos sinceros, no es de ninguna manera un nuevo principio, sino una mera fecha, una anécdota, una fiesta: ¿Por qué iba a tener un significado especial ese momento en el que la abuelas se atiborran de uvas mientras los demás se emborrachan sin piedad?

La lista de los propósitos de Año Nuevo sólo hace de esas acciones algo lejano en el tiempo: algo por cumplir, no algo que estemos haciendo por nosotros ya.

Si quieres mejorar en la vida, lo que te impulsará a hacerlo no son las buenas intenciones, sino las acciones concretas sobre zonas específicas de tu vida.

No te propongas hacer las cosas… Hazlas ahora, no en el 2012 que está por llegar.