Emociones

Mejora tu memoria emocional

Nuestro cerebro es un animal de costumbres. Gusta de repetir acciones y las convierte en hábitos. Repite esquemas y patrones, y las hace rutinas. Algo muy peligroso cuando se trata de la negatividad que puede llevarnos a la amargura y la depresión. ¿Te ocurre que sólo eres capaz de acordarte de lo malo? ¿Y que lo recuerdas con tal intensidad que los revives al punto de que te entristece de nuevo? En ese caso tienes que mejorar tu memoria emocional.

Haz de tu memoria algo positivo

Bloquea recuerdos amargos. Los recuerdos amargos son una forma de autosabotaje. La forma en que nuestro cerebro nos recuerda que fuimos  incapaces de superar una prueba, y nos disuade de intentarlo de nuevo.

Los recuerdos surgen por asociación: estamos haciendo algo y un estímulo de esa acción nos despierta un recuerdo asociado a él: un olor, una melodía, una persona… Para que no tropecemos otra vez con la misma piedra, parte del remedio es no recordar que chocamos con esa piedra, sino valorar que sobrevivimos al choque.

Vuelve positivos recuerdos amargos

Si te asalta una memoria amarga sobre un hecho que estás a punto de realizar (un romance, una entrevista de trabajo, vencer una enfermedad, contraer una deuda), se trata en esencia de tu cerebro que quiere evitar el dolor de repetir un fracaso, pero también es su deseo de que no lo intentes, de que le evites el esfuerzo. ¿Cómo puedes engañarlo? Haciendo de los fracasos, retos que tomaste, ensayos, pruebas…  Experiencia que vas a usar para vencer en esta ocasión.