Emociones

Lo que puedes aprender de tu perro

Dog paw and hand shaking

Hay muy buenas razones para tener un perro: la compañía, la protección, el contacto con lo natural y (según algunos estudios científicos) el hecho de que la mera presencia de una mascota eleva la expectativa de vida… Algo que no habíamos considerado como una ventaja que se gana al tener un perro es que hay mucho (pero mucho) que se puede aprender de esta criatura.

Qué es lo que puedes aprender de tu perro

Lo mejor para un perro puede ser lo mejor para ti.

Disfrutar de la mañana. Si estado cerca de un perro cuando se despierta, habrás presenciado el despertar de una criatura feliz, que se agita y corretea contento por el mero hecho de ver la luz del sol otra vez. Para un perro cada día es una oportunidad. ¿Por qué no habría de serlo para ti?

Explotar los sentidos. Un perro se ve asaltado constantemente por olores y sonidos: vive alerta ante los estímulos del mundo que lo rodea, y nunca pierde detalle de lo que acontece en su proximidad. Goza, al mismo tiempo, del mundo en el que vive inmerso y aprovecha cada oportunidad que se le presenta para comer, retozar, vivir…

Gozar de la propia voz. A los perros les encanta que sus dueños canten, y disfrutan de ese talento sin importar si la voz es buena o mala. Separan el espíritu crítico del disfrute… y es común que se unan con sus ladridos al coro por el puro contento de hacerlo.

Mostrar los sentimientos. Para un perro no hay razones para ocultar lo que se siente, y no importa si te has ido por 30 días o 20 segundos: cada vez que te vuelve a encontrar, lo celebra. No hay límites en la demostración de su afecto… que es la manera más sana de amar.

 

Un perro puede enseñarte cómo dejar de temer al cambio.