Tarot y Videncia

La sabiduría de los Arcanos: La Templanza

El Arcano Mayor número XIV se llama La Templanza, y su representación más socorrida es la de un ángel que, de pie sobre la corriente de un río, derrama el agua de una vasija. Se trata de una de las cartas más enigmáticas, cuya suma de elementos puede ser desconcertante, pero que nos da una de las lecciones más interesante que existen sobre la vida y la forma de encarar sus momentos más duros.

Templanza: la fortaleza interior

En esta carta el ángel puede ser interpretado como un mensajero o guardián, el que nos corresponde a cada uno de nosotros. El agua es, sin duda, alguna, el flujo de la vida, las corrientes en las que nos encontramos sumergidos dentro del mundo. El tiempo es tempestuoso, y no se detiene para nadie.

¿Por qué se encuentra el ángel arrojando aguas en el agua ¿No es ese un ejercicio inútil? No desde la óptica de búsqueda del equilibrio interior del Tarot.

La inmovilidad como ejercicio de resistencia

La Templanza, nuestro ángel interior, arroja en las aguas como una forma de ser parte de ee flujo que es la vida, y al mismo tiempo de volverse parte de él, las agita, se suma a ella.

¿Qué es lo que nos dice, pues, esta carta? Que si debemos enfrentar y actuar sobre un problema debemos hacerlos armónicamente, con la misma sustancia que se nos presenta: acción con acción agresión con agresión, amor con amor… Pero en un esfuerzo constructivo, siempre. Hay sumarse a la corriente, nunca obstruirla.