Emociones

La importancia de la independencia

Independencia y libertad

La independencia y la libertad de cada uno para hacer en todo momento lo que quiera sin tener que depender de los demás es una de las cosas más importantes de la vida adulta. La falta de independencia o un control absoluto puede traer consigo la infelicidad. Descubre por qué.

A medida que crecemos y que nos hacemos adultos nos vamos haciendo más independientes. Esto ocurre desde la adolescencia y en esta época tan difícil pedimos y añoramos esa independencia por parte de nuestros familiares, que no siempre nos la dan. Aunque en esos años es normal no sentirnos del todo independientes, sí que es algo indispensable posteriormente, gracias a lo cual podemos llegar a ser felices ya que, si vivimos una vida controlada por los demás, no conseguiremos ser nosotros mismos.

Por tanto, aunque se viva en pareja, se tenga familia y se dependa, en cierta medida, de la compañía de otros, debemos aprender a que esto no merme nuestra autosuficiencia. Si comenzamos a ser demasiado dependientes de otra persona puede suceder que, si esta se va de nuestro lado por algún motivo, caigamos en una depresión de la que no sabremos como salir. También puede ocurrir que seamos tan dependientes de alguien que nos encerremos en ese mundo y no conozcamos a más gente o que no veamos más allá de esa persona.

La independencia, por tanto, es algo que debemos valorar ya que la libertad de elegir nuestras compañías, nuestras aficiones y, en definitiva, elegir por nosotros mismos, es muy importante para un correcto desarrollo vital. Debemos seguir contando con las personas a las que apreciamos, pero sin dejar que estas dominen nuestra vida, que nuestro mundo gire a su alrededor y sin permitir que decidan por nosotros. Ser independiente es uno de los grandes pasos que todas las persona damos a la edad adulta y debemos valorarlo.