Tarot y Videncia

¿Es la videncia un don?

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Para muchos, la videncia es un don con el que se nace y que se puede ir desarrollando de las maneras más adecuadas a lo largo de la vida; pero para otros la videncia es algo que se va adquiriendo a lo largo de los años con la práctica.

El pensamiento más común es que la videncia es un don que muy pocos tienen ya que es una virtud innata y se ha de nacer con ella. A partir de aquí, la decisión es personal y se puede desarrollar y vivir de ese don o ocultarlo. En muchas ocasiones la persona ni siquiera se da cuenta de este don ya que no está despierta en este tema, con lo que, ni mucho menos, hace de su virtud su profesión.

Sin embargo, existe otra creencia basada en que la videncia es algo que podemos ejercer todos si desarrollamos habilidades mentales de la manera adecuada, a través de mucho trabajo y de la concentración. Así, todos podríamos echar las cartas del tarot tan solo trabajando nuestra intuición o interpretar los sueños de cara a nuestro futuro con un trabajo previo.

¿La videncia es un don y una virtud o es una capacidad que se va trabajando durante un tiempo y que cualquiera puede despertar? La mayoría de profesionales se decantan por la primera opción y aseguran que su don se despertó de forma imprevista, ya que desconocían que lo poseían. Aunque generalmente los videntes aseguran haberlo descubierto durante su niñez y haber convivido con ese don, hay personas que hasta la madurez no supieron darse cuenta de que algo extraño les ocurría. Pese a estos testimonios, esta pregunta sigue planteándose y causando controversia especialmente entre los profesionales del sector, por una parte, y los más escépticos, por la otra.