Emociones

¿Es el ego algo malo?

ego

El ego generalmente se asocia a la imagen que tenemos de nosotros mismos. Cuando una persona reconoce que tiene ego, generalmente se le asocia con la prepotencia y se desconfía de él; sin embargo, el ego, en su justa medida, es algo necesario para vivir mejor.

Cuando acusamos a alguien de ser ególatra lo hacemos porque tiene comportamientos egoístas, porque solo se preocupa por él y deja a un lado a los demás. Esta actitud, lógicamente, es negativa, y refleja una falta total de empatía con los demás. Sin embargo no debemos confundir el ser ególatra con tener un suficiente ego.

Siempre que este ego no sea desmedido, no tiene por qué ser algo malo. Aprender a valorarnos a nosotros mismos y a no considerarnos inferiores a los demás es algo que todos intentamos conseguir. En ocasiónes, la falta de autoestima y de confianza en nosotros mismos hace que esto sea imposible; en el caso contrario tenemos a esa gente demasiado confiaza y a la que acusamos de tener un ego demasiado alto.

Cuando esto pasa y adquirimos un ego desmedido, muchas veces nos podemos ver envueltos en una especie de espiral en la que necesitaremos continuamente la admiración de otros. Aunque la aprobación de las personas de alrededor es algo que muchas veces todos necesitamos, no podemos depender de estas. Lo ideal es que seamos nosotros mismos los que nos podamos dar cuenta de cuándo hacemos algo bien y cuando algo mal, así nos quitaremos esa molesta dependencia, ya que depender de las opiniones de los demás e incluso de su aprobación es algo muy perjudicial para nosotros y que, además, no siempre podremos conseguir. Debemos aprender, por tanto, a valorarnos nosotros mismos y a no hacer que el ego se apodere de nosotros.