Emociones

El poder de tus pensamientos y emociones

Sleeping woman face

Según esta ley, nuestros pensamientos tienen un gran poder puesto que provocan las emociones. Que existe una causa-efecto entre los pensamientos (que serían la causa) y los sentimientos (que serían el efecto). Que los pensamientos son energía y la persona recibirá del universo una onda similar a la que haya emitido. De aquí esta creencia tan popular: “se obtiene aquello que uno piensa”, dicho de otra manera: “los pensamientos determinan las experiencias” o “lo que piensas pasará”.

Como por otro lado se trata de una ley del Universo y se aplica a todos los seres, sin que podamos elegir si se aplica o no esta correlación de energías, hay que procurar siempre tener pensamientos positivos evitando al máximo los pensamientos negativos.

Pero esta ley de la atracción no significa pedir un deseo, por ejemplo, al universo, y esperar a que este te lo conceda. No, al contrario, supone que siendo conscientes de que nuestros pensamientos generan una energía, hay que ser responsable y actuar en consecuencia. Es decir, para hacer realidad un deseo, no basta con desearlo, hay que poner manos a la obra también. Veamos los cuatro pasos que hay que tener en cuenta para poner en marcha la energía de un pensamiento:

1.- Definir y crear en la mente lo que se desea. Es como dibujar la imagen de lo que se quiere conseguir y mientras el deseo está en tu mente, debes sentirte bien. En el caso contrario (que tus emociones fueran negativas), tendrías que hacer cambios en la imagen mental que has creado para transformar tu vida.

2.- Estar atento a las señales. En este punto me refiero  a la sincronicidad: esas aparentes “casualidades” que ocurren, pero que ocurren por algún motivo. Hay que estar alerta, no intentar buscar una explicación, y así estas “señales” te irán conduciendo por el camino a seguir.

3.- Entrar en acción. Tal como decíamos antes, no hay que “sentarse” a esperar que las cosas ocurran, al contrario: con una actitud positiva, hay que preguntarse qué paso dar para avanzar hacia el objetivo (el deseo), y cuando lo sepas, ¡poner manos a la obra y hacerlo!

4.- Tener cuidado con las resistencias mentales. Esto significa que expresiones como: “no puedo” “no lo merezco” “no tengo tiempo” van a impedir que avances. Son palabras que aunque no las pronuncies en voz alta, solo con pensarlas, van haciendo mella en tu subconsciente y  no te dejarán avanzar hacia el deseo.

Por último, señalar y recalcar que no hay que pasarse el día visualizando lo que queremos conseguir, basta con 10 minutos al día. Si no, estaríamos atascados en el punto 1 y no avanzaríamos.

¿Tendrás más cuidado con lo que piensas a partir de ahora? ¡Yo sí!