Ciencias ocultas

El gobierno rumano contra las brujas

El gobierno rumano contra las brujas

En enero pasado, había llegado al Congreso rumano una ley que daba a brujas, adivinos y videntes el estatus profesional por el que siempre habían peleado. Desgraciadamente, con los derechos, vienen las obligaciones, y ese reconocimiento significaba el pago de impuestos.

Aunque las brujas realizaron ritos contra el gobierno, sus poderes sirvieron de muy poco, y un mes después no sólo se ha aprobado su carácter tributario. Además se vislumbra otra ley que castigaría con la cárcel las falsas predicciones.

Aunque una de las más célebre profesionales de la hechicería rumana, la Reina Bruja Bratara Buzea ha declarado que los representantes del Gobierno rumano debería “condenar a las brujas, deberían condenar a las barajas”, la nueva disposición es clara: si existe fraude, habrá penas que podrían llegar a la cárcel.

Esta propuesta de ley (que además exige un permiso para practicar la brujería, la facturación a los clientes y la prohibición de realizar su oficio cerca de e escuelas e iglesias) ya ha sido aprobada por el Senado, y espera la venía de la cámara de diputados.

Bratara Buzea indica que la falla en las predicciones no es responsabilidad exclusiva de las brujas: “¿Qué vamos a hacer cuando el cliente da detalles falsos sobre sí mismo? No nos pueden culpar por eso”.