Rituales y Hechizos

El fin del mundo en 2012: Un fraude (III)

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Los calendarios civil y religioso mayas coincidían en su año nuevo cada 52 años, cerrando un nuevo ciclo, pero estos ciclos no formaban parte de una calendario más amplio (como ocurría con el calendario azteca, la Piedra del Sol, lleno de inicios y fines del mundo, y ceremonias para evitar los unos y propiciar los segundos).

El ciclo de 52 años era una metáfora sobre la vida: abarcaba la expectativa máxima de vida de ese entonces, del mismo modo que el calendario Tzolkin, el religioso, comprendía los 260 días en que se gesta una vida humana en el vientre materno.

Los mayas no concedían el Fin del Mundo, y de haberlo hecho, no hubieran podido fijarlo con exactitud, pues su conjunto de calendarios era impreciso, y tenía un error de un día cada cuatro años.

Desde luego, los mayas fueron (y son) una cultura rica en conocimientos de la tierra y del cielo, pero las herramientas de su época les impedían fijar el futuro Apocalipsis en un día lejano del Año del Señor 2012.