Tarot y Videncia

El destino

A veces no sabemos muy bien qué es eso del destino, qué nos depara, si está escrito o si lo podemos escribir nosotros mismos día a día. Por eso escribimos este post, para conocer algo más al respecto.

Evidentemente parece que el destino tiene dos partes diferenciadas, el exterior y el interior. Es decir, hay una serie de circunstancias externas que nos pueden influir a la hora de lograr nuestros objetivos en la vida pero también nuestro interior tiene mucho que decir al respecto.

Las circunstancias exteriores no dejan de ser un reflejo del Superyo de Freud, es decir, cómo pensamos que la sociedad o la mala suerte nos ha influenciado en nuestro devenir. Pero no es cierto en absoluto.

Porque es verdad que se puede nacer en condiciones de pobreza o en un país con poco futuro pero eso no significa que nosotros nos apuntemos al carro de la desesperación, de nosotros depende el éxito que tengamos.

Es más, en las consultas de los psicoanalistas se llega a la conclusión de que el término “mala suerte” obedece a un proceso de resistencia. Freud pensaba que esta idea se centraba también en el Superyo.

Nos resistimos a llevar a cabo nuestros deseos por temor al qué dirán. Nos quedamos anclados en un sitio para contentar a la familia. Nos negamos a decirle adiós a una pareja para no hacer daño (aunque seamos nosotros los más perjudicados). Así sucesivamente.

Llegamos a la conclusión de que no podemos hacer nada por cambiar esta situación y pensamos “así estaba escrito”. Es cierto que cosas como un accidente o una enfermedad son imposibles de controlar, pero el resto sí depende directamente de nosotros. El motor más potente es tu cerebro, úsalo y saldrás del bache.