Emociones

Cómo vencer el miedo de vivir

Fear

La mayor barrera a la que nos enfrentamos al momento de seguir nuestros sueños, y su consecución, es el miedo. Tenemos miedo de vivir, de amar, de ser amados, de tener hijos, de no tenerlos, de envejecer, de morir mañana…

El miedo en sí mismo no es malo, pues se trata de la vida advirtiéndonos acerca de nuestra propias limitaciones, de las que creemos tener. El miedo es una advertencia, para que seamos cautos, pata que afinemos las destrezas antes de atrevernos… El miedo es el anuncio de que debemos ser más fuertes.

El problema es que la mayor parte del tiempo el miedo no funciona así, como una forma de desánimo, de inmovilidad, como un lastre… Cuando tenemos miedo, dejamos que el miedo nos tome totalmente por asalto, y perdemos con ello el goce de la vida, del reto, de la mejora personal.

Debemos perder el miedo al miedo como si se tratara de una fuerza absoluta o de una dictamen definitivo. El miedo debe entenderse de una forma distinta, para que nos sirva, para que sea una herramienta de superación personal.

El miedo nos es útil si lo vemos como esa advertencia de una posible derrota: “Puedes fallar”, “Puedes perder”, “Puedes dejar de ser tú mismo”… Esa advertencia debe servirnos para hacer un alto y revisar nuestros puntos flacos antes de intentar el gran salto que pretendemos. Nada más.

El miedo es bueno… siempre que sepamos mirarle de frente, y asumirlo como parte de todo reto.