Emociones

Cómo te dañan los celos

Jealousy

Vivimos a merced de diversas emociones negativas, y la más negativa de todas ellas son los celos. Solemos ver a esta emoción como algo positivo, que en el fondo es una manifestación del amor verdadero, que señala nuestra necesidad de estar con alguien hasta las últimas consecuencias, y es habitual que por doquier se señala que quien nos ama, debe experimentarlos. De hecho, es común que en los juegos de seducción tenga un papel determinante los celos.

Sin embargo, los celos son, en el fondo, una emoción sumamente destructiva, que no sólo puede terminar con la relación que la sustenta, sino en episodios de violencia.

Los celos no son tanto una muestra de amor como un síntoma de inseguridad: de que no estamos seguros de que nos amen, y de que el amor de la otra persona por nosotros es tan débil o no es amor verdadero, y se extinguirá de golpe. Los celos intentan hacer que ese amor endeble crezca, se convierta en más amor a partir de una devoción total, por un lado, y de un profundo sentido de pertenencia por el otro.

De manera que los celos son una demostración de nuestra parte de que a)la otra persona no nos ama lo suficiente y b)aunque no nos ame, nos pertenece, como algo.

El amor no es ninguna de las dos cosas, de manera que los celos no son parte del amor que sentimos, sino de nuestra confusión y nuestra necesidad de atención.

Y los celos sólo nos dejan solos, con ese sentimiento de frustración infinita. Acabar con los celos es difícil, pero no imposible.