Emociones

Cómo ser optimista

¿Vivimos tiempos difíciles? Sin duda, pero el optimismo no se basa en el estado de las cosas, sino en nuestra creencia en que será una actitud positiva la que logre cambiar las cosas. Ese tipo de actitud frente a la vida (que cree en el esfuerzo personal y reflexiona sobre los aprendizajes que nos dan las malas experiencias) es una forma valiente de afrontar la desventura, y no sólo nos prepara para los malos tiempos: también nos hace más sanos, más proactivos, y acerca a la gente a nosotros.

¿Cómo se logra ser optimista?

Pon límites a lo que te deprime. Si algo te hace sentir mal, si estás rodeado por el fracaso, enfoca tu atención en lo que viene, en lo que puedes lograr, y no en lo que has perdido.

No te expongas a personas depresivas. No dejes que los quejicas y las reinas del drama echen abajo tu ánimo. Limita las cosas desagradables que tus amigos y conocidos  te dicen, cambiando de tema. Evita los encuentros con los pesimistas natos.

Sonríe más. Si no tienes razones para sonreír, hazlo. A fuerza de hacer una falsa sonrisa, lograrás hacerla verdadera, incluso en la peores circunstancias, y eso cambiará el tenor de lo que vives.

Cree en la inminencia de lo mejor. Si las cosas van a peor, piensa en el mejor escenario, y queda en el convencimiento de que se aproxima. Eso no te hace una persona no realista, sino alguien con una visión fresca.

Aprende a responder constructivamente. Cuando te pongan enfrente las peores circunstancias, busca las positivas. De esa manera no te engañas: buscas de manera activa una solución en cada caso.