Emociones

Cómo ser feliz: se independiente

young boy's hand holding a chain

No hay nada en este mundo que nos satisfaga como la capacidad de ser independientes. Y no hay nada que nos pueda hacer felices como sentirnos satisfechos. A pesar de que se ha demostrado que la felicidad es algo que nos ocurre socialmente (dependemos de otras personas para ser felices), la independencia es una de las claves de la felicidad.

La independencia como clave de la felicidad

La independencia entendida como el gobierno de uno mismo, la capacidad de decidir el propio destino, la necesidad de avanzar con las propias herramientas. La independencia es (todos coincidimos en ello) es la vía más clara para construir espacios de desarrollo personal.

Según sondeos y estudios, las personas que trabajan en desarrollar su propia independencia son más felices que aquellas que se resignan a un estado de las cosas en el que depende de otros para realizar sus tareas y proyectos.

Se inpendiente, pero sin caer en los riesgos del triunfo.

La independencia personal (financiera, emocional, educativa…) es una plataforma para sentir que se posee un futuro real. En cambio, las personas que no tienen o o saben o no se proponen la independencia como una de sus metas, viven en más estrés que aquellos que trabajan más horas al día para asegurarse los recursos para no dependen de nadie más.

La felicidad es, al fin y al cabo, la creencia de que este momento de placidez va a extenderse en el tiempo, y que podré disfrutarlo ahora, y mañana, y pasado mañana. La independencia nos asegura que el estado de las cosas ha de mantenerse. La dependencia de otros sólo garantiza que hemos podemos perder lo que tenemos de un momento a otro.