Emociones

Cómo evitar que las presiones de la vida te consuman

Business man

 

El tiempo que dedicamos al trabajo se consume día a día con una terrible velocidad… y lo peor es que nunca terminamos por hacer lo que deberíamos estar haciendo. Las presiones de la vida parecen imponer a pasos agigantados cuando se trata de poner orden en nuestras vidas… y tener algo de vida fuera del trabajo para vivirla.

¿Cómo podemos evitar que las presiones de la vida consuman nuestro tiempo? Como la presión de ser pobre… Con sencillas medidas.

1. Pon pausa. La primera regla para terminar de hacer las cosas como quieres hacerla es aquietarse. Entrar en pánico y pensar excesivamente puede conducirte a no pensar nada, y divagar. Hay que evitar que el exceso de actividad libere glucosa en tu cuerpo y haga que tu cerebro orbite de una idea a la otra. Relájate. Los expertos aseguran que lo mejor en estos casos es repetir una palabra (la que sea) una y otra vez para que tu cerebro se enfoque y puedas dedicarte a lo que debes sacar adelante con toda tu energía.

Practícalo de 15 a 20 minutos al día, y serás más productivo.

2. Se emocional. A veces el problema no es que no podamos parar a nuestro cerebro, sino que todo lo contrario: nos hemos contenido tanto que estamos tan encerrados en nosotros mismos que necesitamos, desesperadamente, una salida de las emociones que llevamos dentro. Lo mejor en estos casos es estallar, dejarse ir: llorar, maldecir, vaciarse… pero hay que hacerlo a solas. De ese modo, no sumaremos más presiones a lo que nos agobia y a la lista de pendientes.

3. Se realista. A veces, lo que nos impide terminar con lo que tenemos que hacer es que fantaseamos demasiado con lo que deberíamos estar haciendo… y no lo hacemos. En estos casos lo que se impone es abrir los ojos, ponerse frente al deber… y comprender que lo que nos queda es cumplir, sin que lo hipotético nos aparte del camino.