Emociones

Cómo dejar de ser impulsivo

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La impulsividad, en según qué situaciones, no tiene por qué ser algo negativo. El problema viene cuando nos dejamos dominar por algún sentimiento que se manifiesta en nosotros con mucha fuerza. Ante esa situación debemos aprender a controlarnos y pensar en lo que hacemos para dejar de ser impulsivos.

En muchas situaciones, ya sea porque nos sentimos enfadados, llenos de ira o de rabia, actuamos de una manera totalmente impulsiva, dejándonos llevar por un sentimiento que tenemos en un momento determinado y sobre el que no estamos pensando. Esta impulsividad, tanto en actos como en palabras, nos puede llevar a situaciones incómodas o disputas que se podrían evitar tan solo pensando dos veces antes de actuar. La impulsividad es algo que, por tanto, se puede controlar y aprender a evitar.

Para dejar de ser impulsivo lo más importante es conocerte a ti mismo; si sabes lo que sientes en cada momento te será más fácil controlarte, ya que identificarás tus sentimientos y sabrás cuándo puede venir a ti esta conducta impulsiva. Si logras controlarla a tiempo te ahorrarás muchas malas situaciones.

Otra de las formas para evitar tener un comportamiento guiado por los impulsos es pensar en las futuras consecuencias que pueden acarrear tus actos. Dejarte llevar por la rabia o por un enfado puede tener consecuencias muy negativas que incluso, dependiendo de la gravedad, pueden repercutir en tu vida. De modo que, antes de actuar, piensa todo varias veces.

Por último, el consejo que te podemos dar es que si te sientes rabioso, enfadado o lleno de ira, te tomes unos momentos para respirar profundamente, para relajarte y para decirte a ti mismo alguna frase motivadora que te lleve a no actuar como tus impulsos dicen que actúes. Si durante una discusión te tomas unos minutos para hacer esto, quizás esta se calme y las consecuencias no sean tan negativas como lo podrían ser si dos personas impulsivas están discutiendo.