Emociones

Cómo conseguir el control mental

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A veces, por el estrés que sufrimos debido al trabajo, la vida familiar y personal y al ajetreo de una gran ciudad, descuidamos la vida espiritual. Pero saber controlarnos mentalmente y canalizar nuestras emociones es algo muy importante que debemos intentar poner en práctica.

Aunque pensemos que llevamos la vida más completa del mundo, ya que no paramos ni un momento porque tenemos numerosas actividades que hacer día a día, esto repercute en nuestra salud mental. Si no encontramos ni siquiera unos minutos al día para trabajar nuestra mente, descuidaremos el bien más preciado del ser humano. Si trabajamos nuestro cuerpo con ejercicio para estar sanos, ¿por qué no hacerlo también con la mente?

El paso previo a concentrarnos para poder trabajar en nosotros mismos es lograr una plena concentración. Esto podemos conseguirlo concentrándonos en una determinada cosa, como una nube o un rayo de sol e imaginando que nos fundimos con ella. También podemos, simplemente, cerrar los ojos e imaginar algo, si no tenemos nada en lo que enfocarnos cerca de nosotros. Mientras realizamos esta tarea, debemos, además, concentrarnos en nuestra respiración y realizar ejercicios parar lograr una respiración profunda y sincrónica.

Cuando ya estamos totalmente relajados, podemos pasar al aspecto que ahora nos ocupa: pensar en aquello que nos interesa en estos momentos, un aspecto de la vida que consideramos valioso y que estamos perdiendo o que simplemente necesitamos meditar sobre él. Con esto lograremos evitar pensar en el pasado o en el futuro y nos centraremos, por unos momentos, en el presente más inmediato.

Mediante esta técnica de concentración, podremos pensar unos minutos al día en lo que de verdad nos importa. Esto nos ayudará en esos momentos de estrés o cuando estemos realizando nuestras tareas a lograr una mejor concentración, especialmente si acontece algún problema imprevisto.