Emociones

Cómo afrontar el Año Nuevo

Happy new year

Llega el Año Nuevo, el 2013, y nos encontramos ante un cambio de periodo que no siempre nos sienta bien. La víspera del 31 de diciembre nos llega, en ocasiones, como una fecha agobiante en la que no somos conscientes de lo que hemos hecho bien, de los méritos que tenemos, de lo que se nos ama… Y nos venimos abajo sintiendo que desperdiciamos nuestra vida o que lo que hacemos es un desperdicio. ¿Cómo podemos afrontar mejor la celebración del Año Nuevo?

Es sólo un periodo temporal. En los hechos, sólo se trata de una fecha: no estamos obligados a entender el Año Nuevo como el fin o el principio de algo. Sólo es otro cambio en las hojas del calendario. No tenemos ninguna razón para sentir que termina o inicia un plazo esencial.

Debemos dejar de ser tan duros con nosotros mismos. Toda insatisfacción parte de una exigencia, y en ocasiones la incapacidad de llegar a una meta no es culpa del corredor, sino de una demanda excesiva, que no corresponde con la realidad o contra la que la realidad resulta más fuerte. Hay que empatar la realidad de los objetivos con lo que realmente podemos alcanzar.

Debemos ajustar nuestra idea del éxito. Tal vez la imagen que tenemos de lo que es éxito no es la que cuenta. Tal vez las ganancias económicas, el brillo social o el amor de una persona determinada no son lo que vale, sino la experiencia que hemos adquirido al avanzar hacia ellas. Es el camino realizado, no la meta lo que se debe tomar en cuenta. Aprende a dejar de temer al cambio.

¿Quieres mejorar? Recuerda cómo cumplir tus propósitos de Año Nuevo.