Emociones

Aprovecha las circunstancias: no seas su víctima

Portrait of young attractive woman in a thoughtful pose isolated

Cuando se trata de decisiones y alternativas, no hay nada peor que sentir que las han hecho por nosotros, que somos víctimas de las circunstancias, y no parte de nuestras soluciones. ¿Cómo podemos recobrar el control de nuestras vidas?

Aprovecha las circunstancias: no seas su víctima

Lo cierto es que, aunque no lo sepamos o no lo hagamos evidente, siempre hay un límite a las opciones que podemos tomar. Nuestras decisiones ya vienen de antemano sesgadas por factores sobre los que no tenemos control: podemos elegir a este chico o aquel de entre las personas que conocemos; podemos optar por un trabajo pero sólo si llenamos las cualificaciones; hasta dentro del menú de un restaurante hay un cierto número de opciones predeterminadas…

Para no sentirnos manipulados por la vida o por las circunstancias, lo mejor que puedes hacer es aceptar que nunca habrá opciones ideales, y que de una u otra manera estas opciones van a reducirse con el paso del tiempo. Entre más tardes en elegir, menos opciones vas a tener para ello.

Tienes, ante todo, la opción de decidir lo más rápido que puedas, y hacer tener más y mejores opciones. Si padece una enfermedad, puedes elegir un tratamiento según tus posibilidades, en lugar de ocultarte a ti mismo el padecimiento.

No seas víctima de las circunstancias.

Por ejemplo: si tu relación no va a ninguna parte puede elegir terminar antes de que las cosas empeoren, y le maltrates o le engañes…