Emociones

Aprende a controlar tus impulsos

impulso

En ocasiones, cuando sentimos una emoción que vivimos con mucha intensidad, tanto para bien como para mal, nos comportamos de forma impulsiva, dejándonos llevar por esa emoción fuerte, y no meditamos lo que hacemos. Aprender a controlar los impulsos es algo que lleva tiempo, pero es necesario para convivir.

Muchas personas se comportan de forma impulsiva, este tipo de actitud no está relacionada con ningún tipo de problema psicológico y tampoco hay que darle más importancia de la que tiene, tan solo proviene de malos hábitos o de una personalidad que actúa llevándose por las emociones. Pero a veces puede suponer problemas con los demás, ya que podemos llegar a tener conflictos al no pensar lo que, en cierto momento, le decimos a alguien; incluso podemos llegar a realizar actos indebidos al no ser conscientes plenamente de lo que hacemos.

Para controlar estos impulsos debemos plantearnos la meta de observar las situaciones antes de actuar o decir lo que pensamos. Una vez hagamos nuestra esta técnica, la realizaremos de forma inconsciente, tal y como llevábamos a cabo los impulsos. Otro de los consejos más usados para controlar esas actuaciones impulsivas es intentar observarnos a nosotros mismos desde fuera de la situación, imaginándonos que estamos viendo una obra de teatro de nuestra propia vida y en la que juzgamos a los personajes, quizás así nos demos cuenta de actitudes negativas que nosotros mismos tenemos.

También puedes apuntar en una hoja en blanco esas sensaciones y sentimientos que te provoca una situación ante la que actuarías de manera impulsiva, esto te ayudará a meditar mucho las cosas antes de actuar. Aunque nuestra mente, en un primer momento, nos lleve a hacer algo de lo que en principio nos mostramos muy seguros, pensar lo que se va a hacer es una técnica que te ayudará a ti mismo como persona y a tus relaciones con los demás.