Emociones

Aprende a canalizar tu ira

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Muchas son las situaciones que a diario nos provocan ira: desde perder el tren o el autobús hasta saber que alguien nos está mintiendo. Para ello, deberemos aprender a controlarla y a canalizarla, intentando no reaccionar de una manera desmedida ante situaciones que, muchas veces, no tienen importancia.

El sentimiento de la rabia y de la ira es una de los más difíciles de controlar en los humanos. A menudo se produce cuando nos suceden una serie de circunstancias muy seguidas que nos provocan, poco a poco, esa ira. Cuando vivimos varias de estas situaciones la ira se acumula en nosotros y llega un punto en el que sentimos que vamos a explotar.

Para controlar la ira lo que debemos hacer es no dejarnos llevar por los impulsos que nos llevarían a comportarnos como animales, sino pensar lo que decimos y hacemos y siempre siendo conscientes de que hay gente que no tiene la culpa de que nos suceda esto; por tanto, no debemos pagar nuestra rabia contenida con ellos, ya que se sentirán molestos. Al ser algo que se acumula poco a poco, debemos saber cuándo reconocerla, ya que a veces sus síntomas no son fáciles de ver.

Una vez identificamos este sentimiento en nosotros, además de controlar esos impulsos que nos podría provocar, debemos analizar qué no va bien en nuestra mente, ya que la ira es síntoma de otros problemas concernientes a nuestra psique, aunque muchas veces no seamos conscientes de ello. Por tanto, dejar que la ira aflore en algún momento no es algo malo, ya que de alguna forma tendremos que liberarnos de ese peso pesado; sin embargo, lo que no debemos hacer es liberarla con los demás, ya que ellos no tienen la culpa y crearíamos con ellos disputas innecesarias y que podríamos resolver con la contención.