Interpretación de los sueños

7 pasos para tener un sueño lúcido

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Se llama “sueño lúcido” a la capacidad de soñar con la consciencia de que estamos soñando, de manera que podemos manipular el sueño en nuestro beneficio resolviendo lo que provoca las pesadillas recurrentes, encontrando revelaciones e, incluso, charlando de los temas que deseemos con esas personas que se han ido de nuestras vidas y nos visitan en nuestros sueños.

Para conseguir un sueño hay que seguir siete sencillos pasos.

1. Aprende a recordar tus sueños
Puede que creas que no sueñas, pero la verdad es que todas las noches soñamos, es sólo que no has desarrollado la capacidad de recordar aquello con los sueñas. Prepararte para recordar tus ensoñaciones en muy sencillo. Todo lo que tienes que hacer es que, justo antes de queadrte dormido, debes repetir “Quiero recordar mi sueño. Al despertar, voy a recordar totalmente mi sueño”.

Unos días de esta sencilla ceremonia serán suficientes para que recuerdes todo con lo que has soñado.

2. Lleva un diario de tus sueños

Se trata de una estrategia que han usado profesionales como psicólogos y estudiosos de la conducta humana, artistas. escritores y aquellos iniciados en conocimientos arcanos.

¿Cómo se realiza? La idea esencial es que, apenas y despiertes, puedas anotar tu sueño antes de que la visión se vea contaminada por los estímulos externos (es muy habitual que incluyamos en el recuerdo de los sueños que acabamos de tener los primeros sonidos, imágenes, ambientes y personas que nos rodean).

Una buena estrategia es dejar al lado de tu cama una libreta abierta con algo para escribir en ella sin demora.

Además de que te permite llevar un registro puntual y exacto de tus sueños, dejando constancia de los elementos que se repiten, los colores que imperan en ellos y sus anécdotas, también es una valiosa herramienta para que conozcas más profundamente la estructura de tu pensamiento.

3. Usa los elementos irreales de tu sueño
El siguiente paso es que te percates de que estás soñando cuando sueñas. Hay muchas maneras de lograrlo. La más efectiva es detectar que sueñas mediante los objetos y personas irreales de tu sueño.

Un ejemplo: si sueñas con gente que ha muerto. La próxima vez que tengas un sueño con personas que han fallecido, sólo tienes que decirte estás hablando con esa persona única y exclusivamente porque estás soñando.

Otro ejemplo: los lugares. En los sueños es habitual recrear espacios y mezclarlos. Nuestra casa habitual puede aparecer en los sueños como un 50% de nuestra casa y un 50% de la casa de nuestra infancia. Si dentro del sueño podemos descubrir esas cualidades mezcladas, sabremos que es una casa irreal, y que estamos soñando.

Lo mismo ocurre con otros tipos de portentos: animales fantásticos, objetos mágicos, música desconocida… Si podemos detectar su irrealidad, sabremos que estamos soñando.

4. Ten consciencia de la vigilia
Esto puede sonar muy raro, pero una de las mejores maneras de tener consciencia de tus sueños es tener consciencia de tu vigilia, estar enfocado en lo que haces.

Cuando aprendemos algo, nos obligamos a ser conscientes de lo que hacemos, de cada acto que realizamos, de cada etapa que cumplimos. Estar consciente de la vigilia es más o menos lo mismo: debes vivir cada acto que realizas como protagonista y espectador, de ese modo también podrás jugar ambos roles cuando estés en los sueños.

¿De qué te manera te ayuda esta consciencia de tus actos a sonar lucidamente?

Con esta capacidad de saber lo que haces en todo momento, podrás no sólo saber que sueñas cuando estás soñando. Además, no perderás detalle de todo lo que haces en los sueños, y podrás modificar lo que desees en ellos. El estar enfocado, por otra parte, es una de las más efectivas estrategias de meditación activa.

5. Acostumbra a preguntar “¿Estoy soñando?”
Programa tus rutinas de modo que, en algún punto, puedas detenerte y preguntar: ¿Estoy soñando? Incluso si sabes que la respuesta es que no.

Al programarte para preguntar si estás soñando, pones en duda tu realidad, lo que te coloca en alerta para descubrir si estás en a vigilia o dentro de un sueño. ¿Cómo saber si estás soñando cuando tienes dudas?

Si la respuesta a la pregunta es “No sé“, comprueba si estás en el sueño con un recurso muy sencillo: intenta realizar tareas que no se pueden hacer en sueños.

El pensamiento abstracto (que nos permite operaciones como leer o hacer sumas y restas) y la habilidad de soñar se encuentras en zonas separadas del cerebro, por lo que no podemos leer o hacer matemáticas en sueños, así que intenta ambas cosas, y si te es imposible, entonces estás soñando.

En el momento mismo que descubras que estás soñando dentro de tu sueño mismo, podrás comenzar a tener un sueño lúcido.

6. Conserva la calma
Cuando te descubres dentro de un sueño, con la autoconsciencia de ese descubrimiento, la emoción es inevitable, pero hay que mantener la sangre fría, y abrir bien los ojos.

Un excesivo entusiasmo puede llevarnos a pasar por alto detalles vitales del sueño e incluso, en un caso extremo, a despertar. Cada sueño, y cada uno de sus mensajes, es valioso, y debemos evitar perderlos a todo costa.

Lo importante es no sacudirnos, ni realizar movimientos violentos, sino obligarnos a la inmovilidad, concentrando los sentidos en los detalles del sueño. Al soñar lucidamente, nos encontramos cerca de una revelación acerca de nosotros, del mundo, del tiempo, y como ocurre con todo explorador, el autocontrol es imprescindible.

Para evitar despertarse conviene evitar acciones físicas (ni respirar para calmarse, ni desplazamiento abruptos). Lo mejor es comportarse como en un museo en el que no se puede tocar nada, y una ves que nos sentimos con la suficiente calma, prepararnos para lo que el sueño tiene que decirnos.

7. Permanece lúcido
Una vez que hemos descubierto que soñamos dentro del sueño, y que logramos permanecer dormidos, hay que mantener atentos los sentidos y la lógica de la vigilia, evitando caer en las trampas del sueño, que intentará llevar las riendas en todo momento.

A esta resistencia del sueño se le denomina en inglés “spinning” (girar), y describe ese momento en que los sueños salen de control y se convierten en un amasijo de imágenes y sensaciones que nos conducen a la angustia y al despertar.

Permanecer lúcido significa resistirse a este caos, y lograr con serenidad que el sueño continúe con su mecánica y con su narración naturales. La autoconscienca, el conocimiento de que estamos soñando, la capacidad para determinar qué elementos del sueño son recurrentes y revelevantes (gracias al diario de los sueños)…

Esas son las claves para confrontar nuestros sueños, y obtener la sabiduría que deseamos de ellos.